La economía de la imagen que se realiza bajo las condiciones puestas por los desarrollos de las tecnologías electrónicas desplaza de forma radical lo que podríamos llamar su impulso mnemónico, la forma en que ella opera como dispositivo-memoria. Y ello por una razón fundamental: que mientras la formas tradicionales de realización de la imagen cristalizaban en materializaciones estables (docu / monumentales) la forma del darse de la imagen electrónica es volátil, pasajera, tiene el carácter mismo del fantasma (como la imagen en su lugar natural: la imaginación).
Como consecuencia de ello: que toda la fuerza mnemónica de la imagen tradicional en su forma materializada operaba como memoria docu-monumental, memoria de recuperación, mediante la consignación en un dispositivo estable y conservado a través del tiempo cuya reposición “restaura” (en el sentido más informático: restore) el acontecimiento o la experiencia, rescatándolo de su extravío en el pasado. Mientras que, en cambio, el impulso mnemónico que irradia la e-image, como aparición fantasmal, es de orden relacional, distribuido, intensivo: apunta a la fuerza de constelación que todo signo ostenta en relación a la red en la que cobra valor, significado, potencia de evocación.
Ni su fuerza es una de recuerdo y reposición (una memoria de backup, digamos) ni su tensión simbólica apunta al pasado. Sino que su fuerza es de procesamiento e interconexión. Una memoria RAM cuya energía simbólica se traduce en dos direcciones: la potenciación heurística (de producir conocimiento) y la de interconectar subjetividades (produciendo en base a ello formas de la intelección_colectiva).
A la crítica le corresponde encontrar su camino para ponerse del lado que señala esta potencia. No sólo por el camino de perseverar en la tarea de desmantelar las presuposiciones de una ontología artística de la presencia (asociadora de la energía simbólica al objeto en el que el fantasma cristaliza), sino, y sobre todo, potenciando que en las redes en que se disemina la energía simbólica de la e-image tengan lugar efectos de reflexividad crítica, que apoyándose en la interlectura de unos signos sobre otros logren general producciones de conocimiento elucidadas –y formaciones de comunidad profundamente democratizadas en sus juegos de dialogación y construcción de una esfera pública.